La noche de los Grammys no solo se trató de estatuillas. Después de llevarse el codiciado galardón a Canción del Año, con su exitoso single «Wildflower» perteneciente a su álbum más reciente «Hit me hard and soft», Billie Eilish aprovechó la oportunidad, el micrófono y el alcance del show para expresar lo que piensa a través de un mensaje contundente que ya es viral:
«Nadie es ilegal en tierras robadas».

Un mensaje sobre las políticas migratorias que remató pidiendo la salida del ICE.
Para Billie, ganar no es solo coleccionar trofeos, sino decir lo que muchos no pueden. Al lado de su hermano Finneas, cerró su discurso recordando que nuestras voces importan y que no hay que dejar de presionar por lo que es justo.

En una industria donde muchos prefieren no meterse en líos, ella volvió a demostrar por qué conecta tanto con su generación: porque prefiere usar su momento de gloria para decir algo real antes que solo sonreír para la cámara.
Por Andrés Fuenmayor / ©AptusPlus

Buena observación