Lo que debía ser la gran fiesta del fútbol internacional terminó en una verdadera batalla campal e indignación global. Tras la victoria de España por 1-0 en la inédita Copa del Mundo de 48 equipos, las reacciones fuera de control del conjunto albiceleste empañaron el cierre del torneo.
La FIFA ha iniciado de emergencia un expediente disciplinario contra varios futbolistas y miembros del cuerpo técnico argentino tras el bochornoso espectáculo protagonizado en el terreno de juego.

Los incidentes, reportados por cadenas internacionales como Sky Sports , detallan momentos de altísima tensión: desde la expulsión de Leandro Paredes tras encararse salvajemente con Eric García y Gavi, hasta un insólito intento de Nahuel Molina de sabotear los festejos del español Rodri. La situación más grave involucra al asistente técnico Roberto Ayala, quien según informes de medios internacionales habría intentado agredir básicamente al atacante Dani Olmo en medio del caos.


Por si fuera poco, el comportamiento antiproyectil de la delegación suramericana desató la furia de los organizadores. En un gesto calificado por muchos como una «falta total de respeto y deportividad», los jugadores argentinos decidieron darle la espalda al podio en el instante preciso en que la selección española levantaba su segundo trofeo de campeona del mundo. La FIFA ya analiza durísimas sanciones que podrían suspender a varios involucrados de toda competición internacional.
©AptusPlus
