El Helicoide de la Roca Tarpeya, situado en la ciudad de Caracas, debía ser el centro comercial más moderno y lujoso de América Latina en el año de 1950, cuando se inició esta obra millonaria que abarci los gobiernos de Marcos Pérez Jiménez y avanzó en su construcción durante el gobierno del presidente Caldera quien visitó el lugar el 4 de Abril viendo su gran avance en 1972, aquel día los medios hablaban de progreso tras la visita de Caldera quien estuvo acompañado de su ministro de Obras Públicas, José Curiel; junto al gobernador de Caracas, Carlos Guinand Baldó; el secretario de la Presidencia, Luis Alberto Machado; el presidente del Centro Simón Bolívar, Gustavo Rodríguez Amengual.
Fue un proyecto hecho en proyección de una Venezuela gigante y prospera.

Ninguno de ellos imagino en aquel entonces que está estructura podía ser otra cosa sino el Mall más grande de Latinoamérica. La infraestructura del Helicoide fue bien pensada para impulsar la economía del país en un tiempo donde Venezuela era el diamante de América latina.

Con gran acceso vehicular, tambien.tenia Una rampa en espiral de 4 km que permitía a los clientes estacionar directamente frente a los comercios. Instalaciones VIP: Estaba previsto que albergara 350 locales comerciales, un hotel de 5 estrellas, cines, helipuerto, piscina y gimnasios.
Millonarios estaban vislumbra por esta joya arquitectónica

Reconocimiento mundial de esta obra arquitectónica. Dada su arquitectura vanguardista atrajo elogios internacionales de figuras como Salvador Dalí y el interés de compra del mismísimo Nelson Rockefeller.

Algo que no fue posible tras el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez momento en el cual el país enfrentó problemas de financiamiento y quedando inconcluso el mega-proyecto. En 1980 fue el año en que este prometedor proyecto se convirtió en cárcel y paso de ser un posible centro de impulso económico a ser un centro de deterioro de las plenas libertades en el país.
«Cuando las cosas pierden su razón de ser se oscurecen los sueños«

A partir de la década de 1980, fue ocupado por organismos de inteligencia y se transformó en la sede del SEBIN, El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional que es el organismo de inteligencia del gobierno de Venezuela. De allí fue centro reclusorio de muchas figuras políticas opositoras disidentes al gobierno del Expresidente Hugo Chávez.
Recientemente, tras cambios políticos en el país a inicios de 2026, se ha anunciado que el recinto será reconvertido en un centro social, cultural y comercial, retomando parte de su propósito original pero enfocado en la memoria histórica.
Sin embargo debe quedar un registro y jamás pretenderse borrar la memoria fatídica de quienes sufrieron, las familias separadas, personas que más allá de su ideal político tenían derecho a un debido proceso, que en evidencia no fueron a divertirse, o por voluntad propia a este lugar, se debe valorar la lucha valiente y sostenida de quienes soñaron con ver nuevamente a sus familiares , ver la luz del sol en libertad, dando importancia a un solo mensaje lejos del resentimiento, el mensaje del respeto, la convivencia pacífica, el cumplimiento de los Derechos Humanos y el vivir dignamente en plena democracia y libertad.
Por: Ismael Rivaschis /©AptusPlus
